Toda la familia irreal parece muy natural

Arturo del Villar

EN estos días de delirio monárquico, provocado por la entrega de los premios Princesa de Asturias en Uviéu, es útil leer los diarios asturianos para pulsar la realidad cotidiana del Principáu, dicho sea en bable para cumplir las recomendaciones de los grupos republicanos que han cubierto las calles con carteles en los que se asegura que “Asturies nun tien rei”. Comparto el eslogan sin ser asturiano, porque tampoco yo lo tengo.

Especial interés ofrece el resumen de la visita realizada a Somao por nuestros señores los reyes católicos y sus hijas, la triprincesa de Asturies, Girona y Viana, duquesa de Montblanc, condesa de Cervera, señora de Balaguer y dama de la Orden del Torsión de Oro, la estrella invitada de la fiesta, y la infanta su hermana. A esa localidad praviana de 300 vecinos le ha correspondido en 2020 recibir el premio de Pueblo Ejemplar del Año. Si continúan convocándose los premios Princesa de Asturias, no quedará ningún pueblo sin obtenerlo. Tiene una dotación de 25.000 euros, de los que a cada vecino le corresponden 83,3, para tomarse unas cañas a la salud de sus visitantes. A cambio de tan señalado favor, la familia irreal fue obsequiada con unos álbumes de fotografías y con un décimo de lotería.

Los reyes católicos y sus hijas estuvieron acompañados por la ministra de Industria, Comercio y Turismo, que a tono con el acontecimiento se llama Reyes Maroto, para que todo cuadrase muy real. Las autoridades del Principáu aprovecharon la oportunidad de lucirse junto a los ilustres visitantes, y las locales se sentían felices de aparecer en los medios de comunicación.

Según la crónica publicada en el diario La Nueva España, la localidad estaba tomada desde primeras horas de la mañana por las fuerzas brutas policiales, para evitar cualquier manifestación republicana como las organizadas la víspera en Uviéu. En la ciudad quedaron contenidas, pero en el pueblo se notarían mucho. Los somadenses madrugaron ese día para que los reales visitantes lo encontraran todo reluciente. Parece una nueva versión de la película ¡Bienvenido, mister Marshall!, con distinto final, porque aquí sí se detuvo la comitiva unos minutos para entregar el premio y permitir leer sendos discursos con los obligados lugares comunes a la triprincesa y a su padre, nuestro señor el rey católico.

Es de resaltar que esa eficiente limpieza de las calles permitió comprobar que en Somao no se encontraba ningún mendigo. Una notable diferencia con lo habitual en el resto de las calles del Principáu d’Asturies, en donde la pobreza es muy visible, debido al incremento del paro  ante el cierre de industrias y comercios. Lo mismo que sucede en todo el reino.

El título de la crónica periodística es divertido: “Un pueblo rendido a la ‘cercanía’ y la ‘naturalidad’ de los Reyes”, como si los 300 somadenses hubieran debido estar alejados de los visitantes, encerrados en corralitos como sí lo estuvieron los republicanos en Uviéu la víspera, vigilados por las fuerzas brutas policiales. En el pueblo se permitió la cercanía, bajo la atenta vigilancia policial, por si acaso.

Resulta ya desagradable tener que leer habitualmente que los vasallos comentan la “naturalidad” de sus reales señores, cuando condescienden a acercarse a ellos. Se diría que seguimos en el siglo XVIII, en plena época del despotismo ilustrado, practicando todavía la consigna gubernamental de “todo por el pueblo, pero sin el pueblo”. Parece que los vasallos esperan que sus monarcas los golpeen con el dedo índice del cetro dorado, cuando se muestran ante ellos coronados y envueltos en mantos de armiño.

Estamos en el siglo XXI, y ahora la monarquía es una institución anacrónica y caduca, superada en las naciones más avanzadas. También es cierto que los vasallos más servilones bajan sumisamente la cabeza ante sus señores, y las vasallas más cortesanas incluso doblan la rodilla reverentemente. A Felipe VI y a sus hijas les estamos pagando todos sus gastos desde el día de su nacimiento, y a la consorte desde su boda. La costumbre es que los señores paguen a los asalariados para que les sirvan, de manera que lo lógico es que la familia irreal se doblegue ante los ciudadanos, y no al revés. Bien es verdad que la lógica resulta incompatible con la monarquía. Por eso yo soy republicano.

ARTURO DEL VILLAR
PRESIDENTE DEL COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO

Comentarios
Añadir nuevo
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI