Ídolos o delincuentes

Arturo del Villar

ES lamentable que dos jóvenes pierdan la vida en un accidente de tráfico, pero un acontecimiento tan frecuente no debe servir para convertir en un mártir al futbolista que lo provoca por conducir a una velocidad inadecuada. El tema es delicado, porque la sensibilidad de los futboleros no permite criticar a sus falsos ídolos, sino que alaba todos sus actos. La Dirección General de Tráfico se preocupa por promover campañas para evitar accidentes, y no duda en recurrir a imágenes tremendistas. Una de las más impactantes de los últimos meses preguntaba: “¿En un accidente de tráfico quién prefieres ser, quien vive o quien muere?”, ilustrado con imágenes supuestamente aleccionadoras sobre cómo quedan los  vivos.

Se supone que debiera haber un rechazo social de los conductores imprudentes que provocan accidentes mortales por exceso de velocidad. No es así cuando el infractor es un futbolista. Lo hemos visto en el caso de José Antonio Reyes, que falleció el 1 de junio en una carretera a la altura de Alcalá de Guadaira, y con él un primo y quedó mal herido otro que le acompañaban. Toda la responsabilidad fue suya por su conducta imprudente. Conducía un Mercedes Brabus S550, vehículo preparado para alcanzar una velocidad de 250 kilómetros por hora. Según informó Mundo Deportivo, la velocidad del automóvil en el momento del accidente era de 237 kilómetros por hora. Si la Guardia Civil de Tráfico le hubiera detenido, los medios de comunicación dirían que había cometido una infracción grave y entenderían que fuese multado y se le retirase el permiso de conducir.

Pero falleció, y esos medios de comunicación lo elevaron a la categoría de mártir. Se suspendieron los partidos de la segunda división que debieran haberse jugado ese día, y se guardó un minuto de silencio en otros que sí se jugaron. En Utrera, su pueblo, se declararon dos días de luto oficial, se colocaron las banderas a media asta, y se instaló la capilla ardiente en el Ayuntamiento, inundada de flores enviadas por numerosos organismos futboleros, y al sacar el féretro hacia el furgón la multitud prorrumpió en aplausos, y al menos un guardia civil saludó como si de un héroe se tratase.

Hemos perdido el sentido de los valores. Los futbolistas ganan enormes sueldos por patear un balón, mientras los científicos emigran porque en el reino no hay subvenciones para la investigación. Al parecer es más útil a la sociedad un futbolista que un científico. Desde luego resulta más útil para la monarquía, porque en tanto los vasallos permanezcan obsesionados por el resultado de los partidos de fútbol, no pueden pensar en nada más, por ejemplo, en el motivo por el que deben aceptar la monarquía vitalicia y hereditaria, de forma que el hijo sucede al padre sin preguntar al pueblo su opinión.

Los romanos de la antigüedad impusieron un método para mantener sumisa a la plebe, resumido en dos elementos: panem et circenses, es decir, pan para alimentar de forma barata sus cuerpos, y espectáculos circenses para embrutecer sus espíritus. Ahora el circo está sustituido por el estadio, pero el plan es el mismo, agravado por el desarrollo de los medios electrónicos de comunicación. Las cadenas de televisión, públicas y privadas, compiten en retransmitir el mayor número de partidos, porque la audiencia está garantizada. Las conversaciones en los centros de trabajo y en las cafeterías giran en torno al resultado del partido de fútbol que se celebró o en quiénes jugarán en el próximo, no en la deuda externa impagable, en la ineficacia del Gobierno, en el paro obrero o en la falta de oportunidades para los jóvenes, por ejemplo.

Sabemos que el fútbol es ahora el opio de los pueblos y la rémora del progreso, por decirlo marxistamente, y que una gran mayoría de jóvenes e incluso niños considera ídolos a los jugadores, y lógicamente los toma como modelos de conducta. Qué ejemplo más siniestro se les ha ofrecido. La Dirección General de Tráfico deberá incrementar su campaña contra el exceso de velocidad. Y el Ministerio de Educación tendría que iniciar otra para explicar a niños y jóvenes que muchos futbolistas se comportan como delincuentes, estafan a Hacienda, no respetan el Código de Circulación, son acusados por mujeres de haberlas violado, amañan los resultados de los partidos, y otra larga serie de delitos. Pero no lo hará, porque no resulta conveniente para mantener el estancamiento intelectual de los vasallos. ¡Qué país! Me declaro antifutbolero y apátrida.

ARTURO DEL VILLAR
PRESIDENTE DEL COLECTIVO REPUBLICANO TERCER MILENIO

Comentarios
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Santos   |2019-06-04 12:32:04
El futbolista, de 35 años y con tres hijos a su cargo, circulaba a 237
kilómetros hora. Prácticamente nadie de los que leen esto ha viajado en un
coche a esa velocidad, tal vez lo hayan hecho en un avión pero en un coche no.
Es el doble de la velocidad permitida en España y conlleva una multa histórica
pero en este caso, en el que el conductor es un joven adinerado, la posibilidad
de la multa no tuvo un efecto coercitivo. La pérdida de la vida de Reyes es
dramática sobre todo por las tres criaturas que deja y el duelo de su pareja y
familiares, lo cual me hace pensar como padre y preguntarme: ¿iría yo a esa
velocidad, me jugaría la vida tonta e irresponsablemente teniendo tres hijos?
Yo no lo haría ni le puedo pedir a los demás que no lo hagan pero sí lamentar
que, en su irresponsabilidad se haya llevado a uno crío de 22 por delante y
haya dejado a otro al borde de la muerte. Todavía hay que celebrar que nadie s...
Santos   |2019-06-04 12:35:28
Todavía hay que celebrar que nadie se pusiese en su trayectoria; un Mercedes
con un peso cercano al doble del de un utilitario normal, a 237 km/h, es peor
que un misil.
Tomy   |2019-06-04 12:37:21
Lo primero que ocurrió, pasadas unas horas, es que la RFEF ha concedido la
medalla de oro a título póstuma al fallecido futbolista, dejando ver la
posibilidad de que se utilice como ejemplo de lo que se debe hacer. Nada que
objetar pero ¿era el momento? Cuando se sabe que alguien ha muerto de forma tan
irresponsable, dando un ejemplo tan negativo, matando al copiloto y dejando casi
cadáver a un tercero ¿es una condecoración oportuna? Y, sobre todo ¿son
estos los valores que debe defender la Real Federación Española de Fútbol?
Nadie podrá afirmar eso pero algunos pensaremos en qué valores defiende y tal
vez descubramos que son los bursátiles
zingaro   |2019-06-04 12:39:39
No, no es procedente ningún reconocimiento especial a quien ha causado la
muerte de dos personas y casi a una tercera (ya veremos) por una imprudencia
extrema.
Si hubiera tenido reventón y accidente a 120 km/h en autovía, diría
que es una gran desgracia. Pero a 237km/h es de una insensatez horrible y cuanto
menos vean los chavales jóvenes que este señor puede representar algo
ejemplar, mejor.
Anónimo   |2019-06-04 13:28:11
como mínimo el tal Reyes era un grandísimo irresponsable
MIGUEl BOLZ  - San Pedro de Alcántara-Cáceres   |2019-06-09 22:06:35
de idolo a asesino de su primo
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