LA PINGOLLA.UN GUIÑO HACIA LA IZQUIERDA

Félix Barroso Gutiérrez

El pasado día 4 de mayo, sábado, se celebró la romería de mi pueblo.  Toda una fiesta celebrada sobre el tapiz multicolor de la dehesa boyal y comunal.  Al menos, por el norte cacereño, pese a la escasez de aguas invernales, las últimas caídas en abril han propiciado que la hierba crezca lozana y florezcan las especies propias de los espacios adehesados.  Romería alegre y desenfadada, que barrió radicalmente el evento romeriego que tenía lugar en los años de la dictadura, cuando se obligaba al pueblo a asistir a una misa en la ermita del Cristo y, luego, las fuerzas vivas, a costa de las arcas públicas, se pegaban la gran juerga.

Alcalde, concejales, funcionarios municipales, cura, maestros, médico, practicante, guardias civiles del cercano puesto de Ahigal y otros caciques y arrimados se zampaban, en alguna taberna, un buen guiso de cabrito, mucho vino y aguardiente, sin que faltaran las copas y los puros, así como el acompañamiento del tamborilero.  El pueblo de a pie solo se quedaba con el olor de los guisos.  En 1984 se les acabó el chollo y, siendo alcalde Eloy Gutiérrez Montero, tras el previo proyecto presentado por el que suscribe estas líneas, entonces joven profesor por las montañas de Las Hurdes, se inició una nueva romería, pero retomando toda la tradición de aquella otra romería que, antes de la guerra civil, celebraba el pueblo bajo la advocación de San Albín.

Desgraciadamente, el cura párroco traicionó el acuerdo asambleario de los vecinos y, arropado por las beatas del lugar, en vez de sacar en procesión a San Albín, sacó una moderna talla de la virgen de Fátima, sin tradición alguna en la localidad.  Se perpetró aquel grave atentado contra la tradición popular y nadie se ha encargado de enmendarlo.  Es más: la asociación de mujeres Las Candelas incluso ha sacado camisetas donde aparece impreso el rótulo de Romería de Nuestra Señora de Fátima, o algo por el estilo.  ¡Vaya respeto a la historia y a las raíces hagiográficas de la población!  Esa es la democracia que entienden algunos, saltándose a la torera lo acordado asambleariamente en su día.

Dicho lo cual, nos vamos al compadreo tan propio de este tipo de fiestas.  Y entre las muchas palabras que cruzamos, moderadamente calentadas por el buen comer y mejor beber, no podían faltar las inherentes a las elecciones del 28 de abril.  Una pregunta se repetía machocanamente: ¿Quiénes fueron los 70 vecinos que votaron a VOX?  Cierto que esta formación no ha sido la segunda fuerza en votos, como ha ocurrido en Talayuela, pueblo conocido por su elevado índice de inmigrantes, donde se llevó el 21,64% de las papeletas.  Bien se nota que caló como agua de febrero el discurso xenófobo y racista entre los talayuelanos, al igual que atravesó la epidermis de los ultranacionalistas españoles que se envuelven, aunque sea en la canícula de agosto, con la bandera monárquica. se tocan con una montera torera y van andando a cuatro patas y olisqueando el suelo, cual perros perdigueros, al lado de los señoritos cortijeros.  Nadie sabía señalar, a ciencia cierta, quiénes integraban ese 13,65% de votantes que apoyaron al partido que había usurpado el nombre a una editorial catalana, cuyos fines son la investigación y la cultura desde hace varias décadas.  De sobra son conocidos los diccionarios VOX en todos los estamentos estudiantiles.  Tiene guasa que un partido de corte cavernario, de los que prefieren gritar ¡Viva la muerte! y ¡Muera la inteligencia!, o que defienden a capa y espada la anticultura bestial y sanguinaria de las tauromaquias o de otros variopintos belicismos, haya rapiñado un nombre acrisolado por su amor a la cultura y a la inteligencia.  Lógico que, a la editorial catalana, le haya sentado como una patada en sus partes pudendas.

Pero no solo fue que, en tal población, donde votó el 74,71% (además, 176 abstenciones, cuatro votos nulos y 3 en blanco), se llevaran un buen pellizco los seguidores de Santiago Abascal Conde, el que, para mayor inri, nació un 14 de abril (glorioso aniversario de la II República Española) de 1976.  Y es que don Santiago, líder supremo de la España Una, Grande y Libre con la que han vuelto a soñar los que evocan la Reconquista y a don Pelayo, tiene un pedigrí más que sobrado para capitanear a esas huestes.  Nieto de Manuel Abascal Pardo, alcalde franquista de la población alavesa de Amurrio y, a su vez, diputado provincial en las Cortes de aquel régimen cuyas manos chorreaban sangre por todos sus dedos.  Su padre, Santiago Abascal Escurza, fue un histórico de Alianza Popular, la que fundaron siete antiguos ministros de la dictadura y, luego, un destacado dirigente del PP en el País Vasco.  No fue solo en tal localidad, donde VOX se alzó con el tercer puesto, sino que, en el fragor de la fiesta romeriega, nos enteramos que, en pueblos cercanos, había ocurrido algo semejante: en Ahigal, sumaban 110 votos y también quedaban los terceros; en Zarza de Granadilla, alcanzaban 125; en Pinofranqueado, 109; en Casar de Palomero, 75; en Mohedas de Granadilla, 62 y se subían, igualmente, en el tercer pódium; o en Montehermoso, que ascendían hasta los 457 votos, si bien este pueblo alcanza casi 6.000 habitantes.

La extrema derecha, siempre tan patriotera, tan católica, tan xenófoba y tan machista, jugó sus naipes, tendió la red y las otras dos derechas les siguieron el juego, dejando el centro expedito para el PSOE, que se lo zampó casi entero, sumando, además, no solo a cierta izquierda reformista o posibilista, sino a otros sectores que pretenden ver más allá del realismo que tan trágicamente lleva constriñendo a la socialdemocracia durante muchas décadas.  Y es que o triunfan otras alternativas distintas e imaginativas, impregnadas de gran creatividad, o dicha socialdemocracia será pan para hoy y hambre para mañana.  En Europa, tenemos varios ejemplos.  Comentaba el que fuera compañero mío de fatigas en el instituto, buen amigo y profesor de Filosofía, Guillermo da Costa Palacios, en un texto que ha caído en mis manos que “el problema del socialismo es que ha olvidado que `sociedad socialista` significa ´sociedad sin clases`.  No basta con administrar el Estado asistencial (servicios sociales y públicos; esos que vilipendia la derecha), hay que tocar la pieza clave del capitalismo: la propiedad privada de los medios de producción, intercambio y finanzas.  El capitalismo es esencialmente injusto y medioambientalmente insostenible.  Necesitamos una Europa feminista y en transición ecológica; una democracia ambiental europea.  Lo demás es lo que tenemos ahora: iniquidad y suicidio colectivo”.

Ni que decir tiene que el pensamiento de mi amigo Guillermo late en la mayoría de las conciencias de esos sectores que no quieren cuentas con el gatopardismo de la Transición ni ver en pinturas instituciones furibundamente antidemocrática, ya sea la monarquía, los bancos, el IBEX 35 y otras variopintas oligarquías.  Causa vergüenza ajena, auténtica repugnancia y falta de calidad y honestidad democráticas el que todos esos organismos estén presionando, junto con la Comisión Europea (la de la Europea de los mercaderes y la que estornuda cuanto el Tío Sam se constipa), para que se fragüe un pacto entre el PSOE y Ciudadanos.  También aspiran a ello los sacrosantones camisas viejas del PSOE, gran parte de ellos colocados con sueldos de espanto en empresas que ellos privatizaron o viviendo como señores feudales en sus jubilaciones de expresidentes autonómicos.  El socialismo de éstos está en las antípodas de lo que entraña el texto de mi camarada Guillermo.

Unos y otros son los nuevos caciques del siglo XXI, que se permiten confabular y manipular para retorcer la política a su antojo y de acuerdo con sus bastardos intereses.  Es cierto que ganó la izquierda en las pasadas elecciones generales, pero ha quedado también muy claro y rotundo que el partido ganador (PSOE) ha sido votado por sectores que no quiere oír nada que haga mención a posibilismos o reformismos.  Muchos votos de Podemos se han trasvasado al PSOE, y, junto con la gran mayoría de las bases socialistas, las de a pie y que se desparraman por nuestras villas, lugares y barriadas obreras, desean que España sea gobernada con políticas claramente de izquierdas.  ¡A hacer puñetas las tácticas y las estrategias del establishment, al que nadie ha elegido y quiere mangonearlo todo!  Si Sánchez le falla al sector más combativo de los suyos y no se ponen los cimientos para darle un vuelco total a esta sociedad horadada de crapulosas alcantarillas y a un Estado tocado que podría devenir en fallido, se habrá perdido toda una oportunidad histórica y, entonces, que cada palo aguante su vela.

Hace unos días, otro gran amigo mío desde los tiempos en que la puta mili (un año perdido miserablemente y convertido en ceros a la izquierda) ya estaba en vísperas de tocar a su fin, me comentaba en una misiva: `La ley (en este caso la Constitución de 1978) está por encima de la democracia´, es la frase que se oye una y otra vez repetir en los partidos políticos autodenominados constitucionalistas.  No es cierto.  Es la democracia la que hace y deshace.  Al fin y al cabo, ¿la democracia no es el gobierno del pueblo?  Por eso, la solución es votar, teniendo muy en cuenta que la línea que separa a los partidos políticos españoles entre demócratas y no demócratas pasa por la defensa del derecho de autodeterminación y la lucha por la República.

Estas reflexiones me hacía mi buen colega, como historiador y excelente camarada, Seve Sánchez Martín, oriundo del pueblecito abulense de Herreros de Suso, pero que lleva desde los 14 años en el País Vasco, donde ha ejercido de director en un instituto de Secundaria.  Hablando de Euskadi, no podemos por menos que felicitar al pueblo vasco, entre el que se encuentran cientos de miles de extremeños, porque, sin establecer esos absurdos cordones sanitarios, han logrado contener en sus fronteras a las huestes de ¡A por ellos!, al trío de las derechas, siempre ensoberbecidas por su ultranacionalismo español, por sus salvajes neoliberalismos y su defensa a ultranza de los poderosos, aunque no lo vean los próbih jártuh de pan ni el imbécil y patético obrero de derechas, el que arroja las piedras contra su propia puerta. Pero de esto ya hablaremos más detenidamente en la próxima columna de La Pingolla.  Ahora, para desengrasar del empacho político, nos vamos con nuestra musa de carne y huesos y finalizamos con ciertos efluvios románticos.  No pueden faltar los catorce versos del soneto, que ya nos han recriminado por no haberlos traído en la última columna.  Allá van, aunque Ella, la de ojos más bellos que el arbusto de la niebla azul (Cariopteris clandonensis), siga encerrada en su mudez y no exprese un cálido ¡hola!, siempre más barato que la electricidad y con un resplandor mil veces mayor.  ¿Cuándo lo veremos salir de sus jugosos y carnosos labios…?

Amar no solo es de la mar el mero,
sino abrazarnos de extremo a extremo,
sin ahormarnos con tasa y con baremo;
ser tal para cual, como el queso al suero;

empujar ambos con el mismo remo;
romper las arras y el sacramento huero;
reírnos de nuestra sombra; hacer el memo
y morirnos los dos el mismo enero.

Pero, porfa, descorcha el Facebook
y brindarás al leer mi testamento.
No sólo heredarás carbón de cok,

sino otro sorprendente cargamento.
Luego…, ¡rumbo a Hawai, capitán Cook!
y al cuerno nuestro entierro, de momento.

Comentarios
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rd   |2019-05-12 21:27:15
Julio Anguita y Jorge Verstrynge han apoyado las políticas de Salvini en una
carta titulada “¿Fascismo en Italia? Decreto dignidad” y pretenden crear
una corriente en Podemos anti-inmigración y patriota

Yo creo que un partido de
izquierda nacional en España tendría mucho recorrido
Jurdana   |2019-05-13 13:59:00
Una servidora, Ti Feli, s,acuerda bien d,aquellas romerías en que los triponis
del puebru se zampaban los chivus, y venga vinu, y aguardienti y copas de
coñá, y güenus purus y Ti Luí el tamborileru dali que te dali, qu,esi día
Ti Luí sacaba tóah lah trasérah que tenía, qu,eran tiempus aquellus en que
no sobraba ná y a vedis sonaban muchu las tripas, qu,esa era la romería de los
añus escurus del franquismu, cuandu pol la mínima te llevaban al cuartel de
los guardias y te daban de ostias hasta en el carné de dentidá, que bien
s,aprovecharun del puebru los panzaburrus qu,eran tó genti arrimá a las
derechas, anda y que le den bien dau, que ya se les acabó el chupal del boti.
Jurdana   |2019-05-14 12:50:57
Ah, que me se olviaba: gracias Ti Feli pol jadelmi casu y habel pubricau de
nuevu otra puesía, polque no moh puedi queal con la boca abielta pol mó de vel
en que acabá el romanci, y esta vé es una puesía bien bonita y bien enjiestá
y mu graciosa peru que escuendi algu que entoavía no sé yo mu bien pol andi
agarral el enreu, no se güelva a olvial de la puesía, que arremata mu bien y
cumu dicís vusotrus sirvi pa desangrasal de la tupitanga de la política.
Carnitoro   |2019-05-15 09:34:40
Como dice el señor Guillermo da Costa en el artículo, el problema de
socialismo es que ha olvidado que el auténtico socialismo preconiza una
sociedad sin clases, y esto no se consigue contemporizando con todos los poderes
fácticos, con las reformas laborales, las leyes mordazas, la monarquía, etc.,
etc. El PSOE hace ya tiempo que se olvidó del socialismo, y las masas, que
ahora han guardado cola para ver el cuerpo yacente de Rubalcaba, que simplemente
era un pesoísta reformista y con muchas sombras en su trayectoria política, lo
dice todo. La manipulación de los mass media es atroz: hacen que hagamos cola
ante un difunto porque nos han sometido a todo un lavado cerebral de mucho
cuidado.
Carnitoro   |2019-05-15 09:41:10
Como dice el señor Guillermo da Costa en el artículo, el problema de
socialismo es que ha olvidado que el auténtico socialismo preconiza una
sociedad sin clases, y esto no se consigue contemporizando con todos los poderes
fácticos, con las reformas laborales, las leyes mordazas, la monarquía, etc.,
etc. El PSOE hace ya tiempo que se olvidó del socialismo, y las masas, que
ahora han guardado cola para ver el cuerpo yacente de Rubalcaba, que simplemente
era un pesoísta reformista y con muchas sombras en su trayectoria política, lo
dice todo. La manipulación de los mass media es atroz: hacen que hagamos cola
ante un difunto porque nos han sometido a todo un lavado cerebral de mucho
cuidado.
Carnitoro   |2019-05-15 10:59:38
Como dice el señor Guillermo da Costa en el artículo, el problema de
socialismo es que ha olvidado que el auténtico socialismo preconiza una
sociedad sin clases, y esto no se consigue contemporizando con todos los poderes
fácticos, con las reformas laborales, las leyes mordazas, la monarquía, etc.,
etc. El PSOE hace ya tiempo que se olvidó del socialismo, y las masas, que
ahora han guardado cola para ver el cuerpo yacente de Rubalcaba, que simplemente
era un pesoísta reformista y con muchas sombras en su trayectoria política, lo
dice todo. La manipulación de los mass media es atroz: hacen que hagamos cola
ante un difunto porque nos han sometido a todo un lavado cerebral de mucho
cuidado.
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