JARRÉ

Pepe Camello
Te acostumbras desde la infancia a convivir con creadores que, en tu imaginación, siempre son gente mayor, además de talentos diriase que inmortales. Incluso cuando tú mismo llegas a lo que Stendhal llamaba "la vejez" (los cuarenta, vamos), siguen siendo gente mayor, divinidades inalcanzables. Como Maurice Jarre, recientemente fallecido. Desde las cassettes que recopilaban (de forma infame) su música hasta los compactos adquiridos a base de bucear cual ratoncillo en tiendas especializadas, Jarre (incluso su hijo Jean Michel) ha sido un apellido familiar en casa. Que se haya muerto físicamente carece de importancia desde el punto de vista de su genio. Aquella memorable banda musical para "Único testigo" (Peter Weir, 1986), en la que ¡el autor de las músicas de fanfarria para David Lean empleó sintetizadores!, será siempre un argumento para elevar el espíritu y superar la nostalgia por un tiempo mejor.
Comentarios
Añadir nuevo
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 

El Bueno

EL FEO

EL MALO

UNO QUE PASABA POR AQUI