El miedo al pirateo paraliza la boyante industria de audiolibros en España

Ecodiario
En medio de la revolución digital, España está a la cola de la industria del audiolibro, hiperdesarrollada en Estados Unidos, Alemania o Gran Bretaña. Sin embargo, en nuestro país su mercado es inexistente. ¿Una señal de atraso? ¿Falta de construmbre de escuchar? ¿De leer en voz alta? Autores y editores responden.

La última novela de Cristopher Pioline ha acabado de salir en Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y Alemania con una tirada de 5 millones de ejemplares producida por Random House Mondadori. No son libros en papel, sino de audiolibros. ¿Increíble? ¿Por qué en España las editoriales no quieren ni oír hablar de ellos? ¿Por temor a la piratería? En Extremadura algún proyecto se ha lanzado a la aventura de producir audiolibros como Audiobooksfactory que cuenta con algunas de las mejores voces de actores de doblaje españoles.

Los audiolibros existen en Estados Unidos desde 1930 con discos de pizarra y vinilo, pero no alcanzaron auge hasta mediados de 1980, con la popularización de los casette, que empezaron a aparecer en las librerías y, poco a poco, fueron penetrando en el mercado.

Su etapa de esplendor

Con la explosión, primero, del CD y, después, de internet, el mercado de audiolibros no sólo se ha multiplicado, sino que vive su mayor esplendor. Al punto que, autores de primera línea ven cómo el mismo día que sale su libro a la venta en tapa dura, lo hace también en tapa blanda y en audiolibro.

Victoria Mesas es la gerente de Escuchalibros, una pequeña empresa malagueña dedicada a la producción de audiolibros que no ha tenido más remedio que transformarse en editora: "Sí, sí, lo hemos hecho porque, sencillamente, no hay editoriales que asuman el futuro del audiolibro. Sencillamente, no hay mercado de audiolibro en España".

Parálisis del mercado

Mesas apunta directamente a las grandes empresas editoras como responsable de la parálisis del mercado: "Yo tengo mi teoría, porque nosotros nacimos con la intención de trabajar para ellos. Pero ha sido imposible por dos razones. Primero, es muy caro producir un audiolibro, eso es una realidad. Y, la otra razón, creo que es la que tiene más peso: es que le tienen pánico al pirateo y no hay manera de que cedan los derechos además creen que si transforman el libro en audiolibro dejen de vender libros. Pero eso no ha ocurrido en ningún país. Lo ven como un riesgo en vez de cómo una oportunidad".

Mesas lo deja claro: "No es escuchar un audiolibro en vez de leer, sino escuchar un audiolibro cuando no puedas leer". Escuchalibros asume esta filosofía en su propio proyecto, enfocado básicamente para la campaña de navidad y fines educativos. "No es negocio del siglo, pero nosotros apostamos por ello porque nos gusta y creemos que interesa".

El efecto Emule

En la Agencia Española del ISBN figuran 53 registros solicitados en los seis primeros meses de 2008, siete más que en todo 2007. Muy lejos sin embargo de los 115 de 2003 y los 181 de 2004, en el que la industria culminó con fracaso un segundo intento de crear un amplio catálogo de audiolibros.

Ni tan siquiera se llegó a poner en marcha, al no fructificar un "lanzamiento masivo" con todas las grandes editoriales de la mano y las cadenas de centros comerciales de mayores ventas de libros, El Corte Inglés, FNAC y Carrefour. Nunca hubo acuerdo. El retroceso del mercado discográfico les ha parado a todos los pies. Y el miedo a las redes de intercambio de archivos en la red. Es el efecto Emule.

Alfaguara lideró, en 1996, el primer intento, aún con el extinto formato de casette, con títulos de Fernando Fernán Gómez, Arturo Pérez Reverte, Carlos Fuentes, Juan José Millás o Rafael Alberti. "Básicamente fuimos pioneros y pecamos de novedosos. No funcionó demasiado bien", explica Ángeles Aguilera, directora de Marketing y Comunicación de la Editorial Alfaguara.

"La verdad es que lo intentamos con novelas de Elvira Lindo o José Luis Sampedro, con actores potentes y con todos los medios. Pero no pudo ser. Quizás ahora pueda ser, no lo hemos abandonado". Aguilera deja en el aire futuros planes, pero admite que, de nuevo, se han planteado el reto.

Biblioteca sonora

"Estamos mirando qué está sucediendo en Europa y hay algo en Gran Bretaña y Alemania, pero no está funcionando ni mucho menos como en EEUU, que tiene un mercado muy diferente". Tampoco la bautizada como "Biblioteca Sonora de la Literatura", lanzada paralelamente por el Círculo de Lectores, tuvo éxito.

El escritor José Ovejero coordina la colección de audiolibros de la editorial Funambulista, que ha editado un primer volumen con La España que te cuento, una visión poliédrica de nuestro país con textos y voces de Fernando Aramburu, Antón Castro, Mercedes Cebrián, Cristina Grande, José Machado, Luisgé Martín, José María Merino, Rosa Montero, Isabel Núñez, Enrique Vila-Matas, Colectivo Todoazen y el propio Ovejero.

No hay tradición

"Es verdad que la oferta de audiolibros en España es ridícula si la comparamos con la que hay en Alemania -un auténtico boom editorial- o en los países de habla inglesa. ¿Por qué es así? No estoy convencido de tener la respuesta, pero sí tengo alguna reflexión que me he hecho cuando decidí contribuir a mejorar un poco el panorama del audiolibro en España", señala.

Ovejero da una primera razón: "Es que en España no hay tradición de realizar lecturas públicas, salvo de poesía". En Alemania, por ejemplo, la gente paga por ir a escuchar a un autor leer un fragmento de su obra. "Recuerdo un viaje durante el que otro escritor español y yo leímos en Berlín y en Múnich en público, y el otro autor estaba maravillado de que tuviésemos ante nosotros a varias decenas de personas que habían pagado por escucharnos".

La España que te cuento

Por eso, Ovejero en el prólogo de La España que te cuento recurre a la teoría de la ascendencia protestante: "En los países protestantes existe la tradición de escuchar la lectura de la Biblia, que se hacía en el círculo familiar, cosa que estaba mal vista en los países católicos, pues la jerarquía eclesiástica veía en esas lecturas colectivas el inicio de la interpretación por seglares del libro sagrado, interpretación que debía reservarse a la Iglesia".

¿Por qué el negocio es lucrativo en otros países y no en España? El Grupo de Estudio de la Industria de Libro (BISG) en Estados Unidos ya afirmó hace una década que los libros de audio son el segmento de más rápido crecimiento en la industria editorial. En el período de 1993-1997, el crecimiento de las ventas de libros de audio fue cinco veces mayor al del sector de libros comerciales. Y se ha ido manteniendo.

El todopoderoso Amazon ha dirigido sus últimas estrategias al audiolibro: compró a principios de años Audible.com, la mayor empresa norteamericana del sector, por más de 200 millones de euros. Y ya se hizo con la editorial Brilliance Audio.

De ahí, las conclusiones de Ovejero: "Sería quizá excesivo pensar que por eso en los países anglosajones hay un mayor gusto por la escucha del texto que la que hay en países católicos; pero desde luego yo diría que en España a la gente le cuesta escuchar con atención, no sabe, no le gusta, y no me refiero sólo a la literatura: basta con asistir a tertulias o debates en la radio y la televisión, también en los bares, para darnos cuenta de que nadie ha ido allí a escuchar y quizá incluso a modificar la propia opinión a partir de lo que ha oído. Y si los españoles usan la radio, tengo la impresión de que la utilizan más como ruido de fondo que otra cosa".

Aunque en todos los mercados anglosajones, por ejemplo, el éxito del audiolibro es explicado por lo que se ha dado en llamar "double your time": un compañero de tareas que no necesitan mucha atención. Los audiolibros son a menudo escuchado mientras se realizan otras actividades, tales como tareas de casa la gran mayoría de los usuarios, en el jardín, conduciendo, etc.

El Ipod, un gran aliado

Los géneros preferidos son generalmente los mismos en todos los países: el best-seller, novela policíaca, terror, biografías y autobiografías, infantiles Ovejero insiste en que los nuevos dispositivos de reproducción de archivos digitales portátiles, como el Ipod, son un gran aliado: "Creo que la escucha puede ser un placer adicional, que nos hace enfrentarnos al texto y disfrutarlo de otra manera que cuando lo leemos. Yo, en lugar de escuchar música cuando hago deporte o cuando conduzco o a veces fregando los cacharros, prefiero escuchar Muerte en Venecia o El corazón de las tinieblas. La voz nos descubre otros matices, interpretaciones en las que no habríamos pensado de leer el texto en voz baja".

El archivo mp3 ha revolucionado la música, pero aún está lejos de implantar el audiolibro. Aunque son un puñado de pequeñas empresas erradicadas en Internet, como Escuchalibros.com o Audiorrelatos.net, las que están lanzando algunas novedades, más vinculadas a la enseñanza y el mercado infantil que a la literatura. "Estamos empeñados en demostrar que el mp3 sirve para algo más que para escuchar música", afirma Jaume Roca, que ha lanzado Audiorrelatos.net, un proyecto más parecido, sin embargo, al concepto de "radionovelas" que triunfaron en la radio española de los años 50.

Es una salida también para el audiolibro. Más clásica es la elegida por de Audiolibro.es, empresa creada en 2004 por Enrique Quemada, Javier Martínez y Rafael Ortuño, y que ya suma más de 350 títulos, que van de El Quijote y Harry Potter y la piedra filosofal a la Constitución Española de 1978, con la voz del locutor Rafael Taibo. Su vocación está más enfocada a la "tienda" por internet, es distribuidora y presume de tener el mayor catálogo en Internet en español. María Vilar, directora comercial de Audiolibro.es, describe su clientela: desde padres que les ponen a sus hijos cuentos en los trayectos en coche y ejecutivos que buscan manuales de autoayuda a personas mayores con problemas en la vista y "unos cuantos que 'hacen oído' con los audiolibros en inglés".

"Los vendemos al precio de un CD normal o incluso más barato", apunta María Vilar, y con el IVA del 16%, como corresponde a cualquier CD, y no el 7% que se aplica a los libros. Aunque, la Comisión Europea ya ha anunciado que tiene la intención de que los audiolibros, así como otros tipos de libros electrónicos y una larga lista de productos farmacéuticos o anticonceptivos, por ejemplo, pasen a tener un IVA reducido, que lo igualaría por fin con los libros en papel. La idea de Bruselas es sólo una propuesta que debe ser aún aprobada por unanimidad por los Gobiernos. Alemania y Dinamarca siempre se han resistido a esta flexibilización. La medida podría aplicarse en 2011.

Comentarios
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coyicabuto  - audiolibros e internet   |2009-03-21 17:45:48
Los audiolibros se descargan en internet a velocidad de crucero en españa y la
gente los busca. Lo difícil es encontrarlos y ofrecerlos, porque para lo
segundo nadie da facilidades. Después nos preguntamos: ¿por que nadie se
interesa por los audiolibros? Tenemos una venda muy gruesa en los ojos, que no
nos deja ver.
Tengo algunos audiolibros (uno creado por la ONCE) y dos de
artículos con mi voz, sito en www.misaudiolibros.miarroba.com
Y si para
vosotros esto es spam, ya sabéis uno de los motivos que limitan la difusión
gratuita del audiolibro en españa. La ignorancia.
Luis  - Audiolibros en MP3   |2011-08-08 20:22:05
De acuerdo con este articulo muy interesante, los audiolibros en mp3 hoy por hoy
se ha convertido en algo que mucha gente lo escucha a cada rato, yo soy una de
las personas que me encanta escuchar audiolibros en mp3 desde mi telefono movil
o de mi celular tal otros dias desde el reproductor de mi auto. Les recomiendo
una pagina muy interesante donde encontre muy buenos audiolibros sobre autoayuda
y consejos muy utiles para escuchar, se los recomiendo. la pagina es
www.audiocoleccionrolo.com
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